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Es muy frecuente últimamente oír noticias de algún rescate de montañeros o senderistas. Y es que cada vez son más los aficionados a este tipo de actividades, propiciado tal vez, por el auge del turismo rural en estos últimos años. |
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| Planifica la ruta | |
Antes de realizar una excursión debemos tener en cuenta la planificación de la misma. Lo primero que tenemos que saber es dónde vamos, cómo se llega y dónde comienza exactamente la ruta. Datos que si conocemos de antemano harán que no perdamos tiempo. |
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| El calzado | |
Obviamente la elección del calzado a la hora de andar es algo muy importante. Debemos evitar el calzado de suela blanda como son las zapatillas deportivas, o las suelas demasiado duras. Lo ideal son las botas de montaña. Su suela es de dureza media y además nos protege el tobillo de posibles lesiones. Hay que tener en cuenta que el terreno por el que vamos a transitar habitualmente es agreste y pedregoso, con el consecuente peligro para nuestros tobillos. |
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| La mochila | |
Tan importante es la mochila como su contenido. La mochila ha de ser cómoda y adaptada a nuestro cuerpo (envergadura, altura). Si es así evitaremos rozaduras o sensación de mayor peso, con el correspondiente malestar durante toda la ruta. Para la excursión de un día elegir una mochila de 25 ó 30 litros de volumen sería suficiente. Para rutas de más de un día o travesías elegiremos una de mayor capacidad dependiendo del material que vayamos a portear. Lógicamente, el contenido de la mochila será lo más ligero posible, por lo tanto, evitaremos llevar cosas innecesarias. Hay algunas que podríamos considerar imprescindibles, como son el agua, algo de comida (aunque no vayamos a comer durante la ruta), un impermeable y algo de ropa de abrigo. Estás dos últimas incluso en verano. Para portear el agua es interesante el sistema llamado camell-back. Consiste en una bolsa de agua dentro de la mochila, de la que sale hacia el exterior un conducto de goma con una válvula en el extremo, por el que beberemos sin necesidad de tenernos que quitar la mochila cuando necesitemos agua. Otro objeto muy útil para llevar es una navaja multiusos. En fin, teniendo en cuenta el material que hemos considerado imprescindible anteriormente, incluiremos con sentido común, cualquier objeto que nos pueda ser útil. Recuerda que los expertos recomiendan no llevar a la espalda un peso que supere el 10% de nuestro peso corporal, es decir, divide tu peso entre diez y tendrás el peso máximo recomendable. |
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| El tiempo | |
No olvides consultar el parte meteorológico antes de realizar una salida a la montaña. Aunque éste sea favorable, no olvides que en la montaña los cambios bruscos del tiempo son muy frecuentes. Incluso en verano, es conveniente llevar siempre algo de ropa de abrigo o impermeable. Las gafas de sol son imprescincibles, tanto en verano como en invierno, pues los rayos del sol reflejan en la nieve pudiéndonos quemar los ojos. En verano no olvides crema solar, abundante agua y gorra o sombrero. |
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| La comida | |
Lleva siempre algo de comida en la mochila aunque no tengas previsto comer durante la ruta. Por supuesto, también hay que llevar suficiente agua. No te fies de encontrar una fuente en el camino. Antes de comenzar la ruta debes ingerir alimentos ricos en hidratos de carbono y azúcares que te aporten suficiente energía para el ejercicio que vas a desarrollar posteriormente. Durante la marcha es conveniente llevar alimentos de fácil asimilación y que te den energía rápida, como barritas energéticas, chocolate, frutos secos, etc... Después de la marcha, debes reponer fuerzas con una comida variada y de fácil digestión. No esperes a tener sed, debes ir bebiendo agua para evitar la deshidratación, sobre todo en verano. No bebas agua de los arroyos aunque parezca muy limpia. Recuerda que existen unas pastillas potabilizadoras muy prácticas para casos de emergencia. |
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