<<< INICIO | etapas |albergues | equipaje | calzado y pies | credencial | dudas más frecuentes | perfil de las etapas
 
 
El calzado y los pies
 

> Es importante que un mes antes de comenzar, entrenes un poco saliendo a andar con las botas que llevarás durante el Camino. Si son nuevas tendrás que andar bastante más. Cuánto más adaptadas estén a nuestro pie mucho mejor. Sería un grave error comenzar el Camino con unas botas nuevas. Seguro que lo pagarías caro.

> Lo recomendable son las botas de trekking de suela no muy dura. Evita las zapatillas deportivas aunque te parezcan cómodas para andar, pues a menudo se transita por zonas muy pedregosas. Además, en caso de lluvia o barro no son nada prácticas. Para verano son más recomendables las zapatillas bajas de trekking.

> Evita los calcetines con muchas costuras, e intenta que no hagan arrugas dentro de la bota.

> Revisa bien tus pies antes de la salida, sobre todo las uñas. Si sufres de callosidades o durezas es conveniente que visites al podólogo.

> Durante el Camino el pie debe ir bien lubricado, es un error llevarlo seco. Antes de comenzar a andar cada mañana, aplica una fina capa de vaselina neutra o crema específica para el cuidado de los pies, pero no entre los dedos.

> Cuándo acabe la etapa, vuelve a darlos crema después de la ducha. En caso de tenerlos hinchados o doloridos, báñalos en agua tibia con sal y después masajéalos con la vaselina o crema específica para pies.

> En caso de ampolla, atraviesa ésta con una aguja desinfectada con alcohol y deja el hilo atravesado que salga hacia afuera. Esto ayuda al drenaje de la ampolla. Después aplica betadine con una gasa y déjalo al aire.

> Es importante seguir éstos consejos y cuidar tus pies. Piensa que aunque estés en un estado de forma estupendo, una simple ampolla puede hacer que no des ni un sólo paso.