Bulnes es una de las pocas aldeas asturianas que todavía no está comunicada por carretera, aunque es cierto que su total aislamiento desapareció con la construcción del funicular que sube hasta aquí desde Puente Poncebos, un tren cremallera que atraviesa las entrañas de la montaña y en pocos minutos nos sitúa al pié de Bulnes.
Esta aldea siempre ha sido lugar de paso y descanso para los montañeros que desde Puente Pocebos intentan llegar hasta el Naranjo. La construcción del polémico funicular trajo la comodidad para sus habitantes pero también hemos de decir que trajo consigo una mayor afluencia de turistas, que le restan atractivo pues la sensación de calma y aislamiento (sobre todo en verano) ya no es la misma que hace unos años.
Por otra parte ésta mayor afluencia de turistas ha beneficiado a los hosteleros y habitantes de Bulnes ayudando a combatir la despoblación, permitiendo además el acceso de personas discapacitadas. Desde Bulnes existe una pequeña ruta de subida hacia un mirador desde dónde podremos contemplar una bonita vista del Naranjo.
Accesos: En la comarca asturiana de Cabrales se encuentra el municipio de Arenas de Cabrales al cuál llegamos a través de la carretera AS-114 desde Cangas de Onís por el oeste o desde Panes por el este. Una vez en Arenas de Cabrales cogemos la carretera AS-264 que tras 6 Km. de recorrido nos deja en Puente Pocebos dónde comienza ésta ruta.
Recorrido: La ruta de subida a Bulnes comienza en Puente Poncebos dónde dejaremos el coche y caminaremos por la carretera hacia el comienzo de la famosa "senda del cares". Poco después de pasar un túnel sobre la carretera vemos que se abre a nuestra izquierda un estrecho valle (denominado "canal" en los Picos de Europa). Es la canal del Tejo, por dónde baja el arroyo que la da nombre.